Emergencias

Sabemos que toda la zona es una zona de gran actividad sísmica por el choque de dos placas tectónicas por lo que podemos considerarla como una cordillera geológicamente viva. A esto hay que añadir la gran cantidad de glaciares enormes y ríos y torrenteras que desbordan con grandes lluvias destruyendo todo lo que encuentran a su paso.

Una de las circunstancias más dramáticas a las que Baltistan Fundazioa tuvo que hacer frente fue  el auxilio a la población y la coordinación con las autoridades locales en todas las tareas de rescate y reconstrucción de la localidad de Talis que fue arrasada en 2011 por un torrente que cruzaba la localidad. Se repetía un episodio similar al desastre que sufrieron en 2010. Se contabilizaron siete muertes de personas y 35 casas fueron destruidas. Todas habían sido construidas en terrenos cercanos al cauce.

Gorpuen bilaketan.jpg

Voluntarios de la Fundación que se encontraban en Machulo, localidad colindante con Talis, tomaron parte directa en todas las operaciones posteriores al desastre comprometiéndose la Fundación en la reconstrucción de los nuevos en ubicaciones alejadas del cauce de la torrentera y diseñando la construcción utilizando técnicas antisísmicas y con una calidad de higiene y aislamiento que pudieran servir además de modelo para nuevas construcciones. No fue fácil porque el esfuerzo económico superaba el presupuesto anual de la Fundación. No obstante con la ayuda de muchas personas e instituciones se consiguió al final hacer frente a los gastos de material constructivo que era nuestro compromiso.

Dos casas.JPG

Hay que recordar que no es la primera vez que tuvimos que responder ante circunstancias de este calibre. Recien fundada la Fundación tuvo que hacer frente a una emergencia similar aunque en aquella ocasión nuestra ayuda se redujo a una reducida cantidad económica que al menos permitió la compra de los alimentos necesarios para la población para subsistir en el invierno que se aproximaba.