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Cordillera del Karakorum

La región de Baltistán se asienta en la cordillera del Karakorum, una de las bastas cadenas montañosas de Asia, donde se elevan cuatro de los ochomiles de nuestro planeta, además de otras montañas de menor envergadura pero de igual belleza.

El nombre proviene del Karakorum Pass (5.179 m), antiguo paso en la ruta comercial entre India y China y significa “Piedras Negras”. Muchos piensan erróneamente que el Karakorum es parte del Himalaya pero atendiendo al sentido geográfico estricto son dos macizos independientes, separados por el gran tajo del río Indo.

El Karakorum abarca unos 500 km. de longitud, limitados por el macizo de Batura al oeste y el Saser, al este. Está separado del Punjab por los ríos Shyok y el Indo, y el Shaksgam lo limita del macizo de Kun Lun. Es en el centro del sistema, en el macizo del Baltoro, donde se encuentra el punto culminante, la colosal pirámide del K-2, y alrededor de aquella inmensa confluencia de glaciares se elevan también los Gasherbrum (ochomiles el I y II), el Broad Peak, el Mitre Peak, el Chogolisa y docenas de catedrales de piedra y hielo. Concretamente, en lo que se denomina Gran Karakorum se concentran 10 de los 30 picos más altos de la Tierra y unos 70 sietemiles entre principales y secundarios

Dada su altitud y extrema crudeza su clima y orografía, el Karakórum está mucho menos habitado que la cordillera del Himalaya. Los exploradores europeos llegaron por primera vez a principios del siglo XIX y fueron seguidos por los topógrafos británicos en 1856. Godfrey Thomas Vigne viajó entre 1835/38 a Baltistán, Ladakh y Cachemira, alcanzó el glaciar de Chogo Lungma y remontó el valle de Saltoro en busca del Saltoro Pass. En 1861 H. H. Goldwin Austen con la Survey of India exploró los alrededores del K2 y el glaciar de Baltoro. Siguieron sus pasos Conway, el duque de Abruzos, Longstaff y los Workman. Sir Francis Edward Younghusband recorrió la zona en 1889 y fue el primero en superar el Muztagh Pass. En la decada de 1910 y 1920 les sucedieron el italiano Filippo de Filippi, el diplomático holandés Philips Christiaan Visser y su esposa Jenny van't Viser-Hooft, etc. En la labor e información de aquellas primeras incursiones se fundamentaron después los intentos a las cumbres más altas del macizo, ya en las décadas de 1930, 1940 y 1950. Ninguna de las cumbres superiores a 7.500 m se logro antes de 1945. Iremos poco a poco desgranando la historia de aquellas primeras expediciones.

Hoy día, cientos de montañeros discurren cada temporada por el Baltoro, algunos camino de las cumbres más altas, otros en busca de las torres graníticas más esbeltas del planeta, como el grupo de los Trango, el Amin Brakk, Changui Tower, los Latok, el Baintha Brakk, Shipton Spire, etc., y la mayoría por el mero placer de atravesar estos espectaculares parajes.